

Federico García viene del mundo de los servicios digitales para empresas. Junto a los otros cofundadores de Qurable construyó Lagash, compañía que terminó en manos de Mercado Libre, donde después fue director de producto del marketplace de mercadolibre.com.
El Open Loyalty Report 2026 cuantifica la brecha: el 75% de las compañías declara la gratificación en tiempo real como prioridad central de inversión. Solo el 16% la ejecuta de manera consistente (Deloitte, 2026). La distancia entre ambas cifras no refleja falta de presupuesto ni de voluntad estratégica. Refleja una decisión de arquitectura tomada años atrás — construir sobre el stack de marketing en lugar de sobre la infraestructura de pagos.
El momento del pago es la señal más valiosa disponible — y la mayoría de las plataformas no pueden leerla
El instante en que un consumidor decide gastar concentra más intención, más contexto y más receptividad que cualquier otro punto del journey. Es el único momento en que la organización sabe con certeza qué compró, cuándo, dónde y cuánto. Las plataformas construidas sobre el marketing stack reciben esa señal tarde, en batch, y responden desde el inbox cuando el consumidor ya cerró la transacción y siguió adelante.
Las consecuencias son medibles. Antavo documenta que los consumidores que canjean recompensas personalizadas gastan 4,3 veces más que quienes reciben ofertas genéricas. El mercado estadounidense acumula $10.000 millones anuales en puntos sin canjear — valor emitido que no genera comportamiento porque no llegó en el momento correcto. Y el 43% de los consumidores que cancelan suscripciones a comunicaciones de loyalty lo hace por irrelevancia, no por exceso de frecuencia (Attentive, 2026).
El imperativo no es acelerar el canal actual — es reemplazar la arquitectura
Las organizaciones que intentan resolver este gap optimizando su marketing stack no están atacando la causa raíz. El problema no es la velocidad del email. Es que el email no tiene acceso a la señal del pago. La solución requiere integración nativa con el POS y el PSP, latencia inferior a un segundo, y un motor de decisión que actúe sobre la transacción — no sobre su reflejo en el CRM horas después.
Las compañías que adopten esta arquitectura en los próximos 18 meses capturarán una ventaja estructural difícil de replicar: un activo de datos de primera parte construido sobre el momento de mayor intención del consumidor. Las que no lo hagan seguirán midiendo el éxito de su loyalty en puntos emitidos, no en comportamiento generado.
Cómo Qurable resuelve este gap
Qurable fue construido para resolver exactamente este gap — y lo hace desde una posición que los stacks de marketing no pueden replicar: la integración nativa en el rail del pago.
El 59% restante de las organizaciones que declara la gratificación en tiempo real como prioridad pero no puede ejecutarla comparte un denominador común: su plataforma de engagement vive por encima del stack de marketing, a varios pasos del momento de la transacción. Qurable invierte esa lógica. El motor de decisión no espera a que el CRM reciba la señal. Opera en el POS y el PSP, en el instante en que la transacción ocurre.
El 75% que prioriza real-time pero no ejecuta no tiene un problema de presupuesto. Tiene un problema de arquitectura. Qurable resuelve ese problema desde la capa correcta.
Preguntas frecuentes
Es la distancia entre el 75% de las compañías que declara la gratificación en tiempo real como prioridad de inversión y el 16% que la ejecuta de manera consistente (Deloitte, 2026).
Porque su plataforma de engagement vive sobre el stack de marketing: recibe la señal de la transacción tarde, en batch, y responde desde el inbox cuando el consumidor ya cerró la compra.
Integración nativa con el POS y el PSP, latencia inferior a un segundo y un motor de decisión que actúe sobre la transacción, no sobre su reflejo en el CRM horas después.
Su motor de decisión opera en el POS y el PSP, en el instante de la transacción, y entrega la oferta, el reward o la misión mientras el consumidor todavía está en el punto de venta.


